El sol descendía rápidamente precipitándose como una roca, así que me apresuré a construir en el jardín un set como los de Hollywood pero en miniatura, colocando luces potentes alrededor de la piscina.
A veces me gusta usar el flash al anochecer, te permite congelar el movimiento y conseguir un efecto nítido y espectacular. Echenle un vistazo a mi foto favorita de hoy, tomada durante la corta sesión con Marketa en pleno vuelo por encima del trampolín... un angel de alas invisibles, 1000s de watts de luminescencia apuntando a su cuerpo desnudo en la oscuridad de la noche.
Pero al parecer la atracción que Marketa ejercía sobre mi cámara también sedujo a los mosquitos, pues empezaron a zumbar a nuestro alrededor hambrientos de acción… pero no se preocupen: antes de comenzar me cuidé de rociar su cuerpo con repelente, de manera que el olor los ahuyentaba en cuanto se acercaban a tan apetitoso manjar. Lo cual me hace pensar que la mayoría de las cosas de la vida funcionan así... ¡el problema es que se me olvidó rociarme spray yo mismo, así que esa noche los insectos se alimentaron de carne vikinga! ¡Todo eso en una noche de trabajo!
buenas noches mañana más marketa
Petter














=)